La Declaración de Consenso de Ginebra (GCD) forma parte de una campaña internacional para revertir los derechos de las mujeres y de la comunidad LGBTQ+. Presentada como una defensa de la salud de las mujeres, las familias y la soberanía nacional, la declaración busca eliminar el consenso internacional que reconoce el aborto y la atención de salud reproductiva como derechos humanos, al tiempo que promueve un modelo de “familia tradicional” centrado en el matrimonio heterosexual. Respaldada por gobiernos con antecedentes de violaciones de derechos humanos y estrechamente alineada con la agenda nacionalista cristiana de grupos como la Heritage Foundation y Project 2025, la GCD se ha convertido en un vehículo para extender las políticas antiaborto y anti-LGBTQ+ respaldadas por Estados Unidos más allá de sus fronteras.
Ahora, con Estados Unidos como su Secretaría, Washington ha asumido un papel central en la coordinación de una red internacional que busca desmantelar políticas relacionadas con el aborto, los derechos de las mujeres y la igualdad LGBTQ+. El traspaso del liderazgo de Hungría a Estados Unidos pone de manifiesto cómo la GCD ha pasado de ser una iniciativa diplomática a convertirse en un vehículo para exportar políticas antiaborto y anti-LGBTQ+ y desafiar décadas de avances en materia de protección de derechos en todo el mundo.



