Argentina: Grupos extremistas y de odio de extrema derecha

Este informe fue publicado por GPAHE el 4 de septiembre de 2025.

Nota del editor: Los informes nacionales de GPAHE describen grupos extremistas y de odio de extrema derecha activos (incluidos los partidos políticos que cumplen con nuestros criterios) para resaltar la creciente amenaza global del extremismo de extrema derecha y la naturaleza transnacional de este movimiento. Este informe no refleja hasta qué punto las personas pueden compartir estas creencias aunque no participen en entidades organizadas. Tampoco incluye las actividades que se desarrollan exclusivamente en línea sin presencia en el mundo real. Puede leer más sobre cómo clasificamos a los grupos extremistas de extrema derecha y el propósito de estos informes.

El período colonial español inculcó el racismo y el antisemitismo en la sociedad argentina desde el momento de su fundación y realzó la superioridad de los inmigrantes europeos sobre las personas de color. Esta preferencia racial viene arraigada desde hace tiempo en las constituciones argentinas, que imponen la búsqueda de emigrantes europeos, consolidando aún más las jerarquías raciales en el país. A finales del siglo XIX y principios del XX, un gran número de inmigrantes italianos, españoles y alemanes trajeron consigo el fascismo y el antisemitismo, problemáticas que persisten en Argentina hasta nuestros días. En los últimos dos siglos, la extrema derecha en Argentina ha evolucionado desde los primeros movimientos nacionalistas y fascistas, a menudo alineados con gobiernos autocráticos, hasta una fuerza política populista de extrema derecha más contemporánea. La influencia de la extrema derecha ha variado a lo largo de las décadas, muchas veces alineada con períodos de gobiernos militares, inestabilidad política o crisis económica. Hoy en día, la extrema derecha, en particular los movimientos anti-LGBTQ+, racistas y antisemitas, siguen cumpliendo un papel importante en la política argentina, lo que refleja tendencias globales más amplias de nacionalismo creciente y populismo de extrema derecha.

Raza en la Argentina colonial

Los españoles llegaron a Argentina a principios del siglo XVI y establecieron una colonia permanente en la zona de Buenos Aires en 1580. En un principio, Argentina se consideró un país relativamente atrasado en el Imperio español, relegado al territorio del Virreinato del Perú, rico en metales preciosos y mucho más importante para la Corona. No fue hasta 1776 que se creó el Virreinato del Río de la Plata y Buenos Aires se convirtió en un puerto floreciente. El virreinato estaba formado por el actual Uruguay, el sur de Bolivia, Paraguay y Argentina, con Buenos Aires como capital. 

Durante el período colonial español, las jerarquías raciales colocaron a los europeos en la cima de la escala social, seguidos por las personas de raza mixta, los indígenas y los negros. El sistema colonial de castas reforzaba las divisiones raciales y la discriminación. El sistema era jerárquico por raza, pero también por lugar de nacimiento, desde españoles de sangre pura, hasta descendientes españoles nacidos en América Latina, hasta varias identidades raciales “mixtas” con ascendencia indígena o negra. La “blancura” como concepto estaba incrustada en el sistema, con los españoles “blancos” de sangre pura en la parte superior. Las poblaciones indígenas a menudo fueron marginadas, sometidas a trabajos forzados y desplazadas de sus tierras. La violencia en contra de la población indígena duró siglos. Los negros de África fueron llevados a Argentina y esclavizados.

Cabe destacar que el antisemitismo en Argentina es un problema desde la colonización española, ya que los gobernantes españoles Isabel y Fernando desterraron de forma infame a los judíos de España en 1492, y continúa siendo un problema importante en la actualidad. En la década de 1900, el antisemitismo se vio avivado por el auge de los movimientos fascistas europeos en Italia y Alemania, que se extendieron por las comunidades de inmigrantes argentinos.

La llegada de esclavos africanos a Argentina comenzó en 1588. El tráfico de esclavos floreció a través del puerto de Buenos Aires, y las personas esclavizadas eran obligadas a trabajar en la agricultura, la ganadería y el trabajo doméstico. Además, constituían una parte importante de la población en ciertas regiones. Los barrios porteños de San Telmo y Monserrat albergaron una gran cantidad de personas esclavizadas, aunque la mayoría fueron enviadas a las provincias del interior. El censo de 1778 mostró concentraciones muy elevadas de población negra en ciudades situadas en regiones donde predominaba la producción agrícola. 

Jerarquía racial después de la independencia

Después de que Argentina se independizara de España en 1816, persistieron las jerarquías raciales. En los primeros procesos de construcción de la nación se intentó a menudo promover la inmigración europea mientras se marginaba a las comunidades indígenas y negras. Entre las élites argentinas prevalecía la creencia de la superioridad de la ascendencia europea, lo que influyó en las políticas y las actitudes sociales. Los españoles peninsulares (personas “blancas” nacidas en España), que hasta la independencia tenían todo el control político y supervisaban la administración colonial española, fueron reemplazados en lo político por los criollos (personas “blancas” nacidas de españoles en América Latina). Si bien hubo cierta mezcla entre la población criolla, los indígenas y la población esclavizada, y con otros inmigrantes europeos, la jerarquía racial y la discriminación permanecieron intactas. 

Los criollos siguieron esclavizando a los africanos, y al mismo tiempo asesinando, desplazando y apoderándose de las tierras de los indígenas. La esclavitud se abolió en la Constitución de 1860, pero el racismo permaneció. Según el artículo 25, Argentina debía promover de manera específica la inmigración europea, que las élites criollas consideraban superior, una disposición constitucional que se mantendría durante mucho tiempo. 

A finales del siglo XIX y principios del XX, el gobierno argentino promovió de forma activa la idea de una “Argentina blanca”. Esta ideología formaba parte de una política más amplia de fomento de la inmigración europea, que se consideraba que “civilizaría” y desarrollaría el país. Esta política se basaba en la creencia de que los inmigrantes europeos eran superiores desde el punto de vista racial y ayudarían a modernizar y elevar la sociedad argentina. Esta posición proeuropea sería fundamental para el desarrollo de Argentina, ya que más tarde los inmigrantes, en su mayoría europeos llegados durante las oleadas migratorias de finales del siglo XIX y principios del XX, encontraron su lugar en esta sociedad sin alterar la estratificación racial que Argentina heredó de la época colonial. Las poblaciones con ascendencia africana, indígena o mixta seguían estando relegadas a los últimos puestos de la sociedad y excluidas de los discursos nacionales sobre quién importaba en Argentina. 

Dicho esto, en Argentina la mezcla de razas era muy diferente. Estaba muy extendida la creencia racista, muy popular, de que los blancos, en particular los europeos, eran los únicos capaces de continuar la civilización, mientras que a la mayoría de las personas no blancas se las vinculaba de forma inevitable con la barbarie. Sin embargo, a diferencia de otras regiones de América donde existía una violenta segregación de las personas no blancas para evitar la mezcla racial, la élite argentina pensaba que la población no blanca podía mejorar si se mezclaba con los blancos. Los gobiernos argentinos de la época querían que la población no blanca se “diluyera” dentro de la mayoría blanca mediante la mezcla racial. En 1905, el periodista Juan José de Soiza Reilly plasmó esta idea en su artículo, “Gente de color”, escribiendo lo siguiente: “Poco a poco, esta raza se está extinguiendo… La raza está perdiendo su color original en la mezcla. Se vuelve gris. Se disuelve. Se aligera. El árbol africano produce flores blancas caucásicas”. En 1887, el porcentaje oficial de la población negra era de alrededor del dos por ciento. A partir de entonces, las categorías raciales no se registraron en el censo. 

En esta época también se trató de forma horrible a los indígenas. En las décadas de 1870 y 1880, los militares argentinos emprendieron la brutal Conquista del Desierto contra los indígenas. Se trató más que nada de una “campaña de pacificación” destinada a establecer el dominio sobre los indígenas de la Patagonia y las regiones meridionales. Esta campaña provocó desplazamientos, asimilación y una reducción considerable de la población indígena. El gobierno y la sociedad argentinos ignoraron o marginaron en gran medida a las culturas y pueblos indígenas durante este período. Los argentinos africanos se enfrentaron a una discriminación considerable. A principios del siglo XX, era común pasar por alto o borrar los aportes y la presencia de los argentinos africanos.

Una verdadera unificación geográfica de Argentina llevaría décadas. Lo que hoy constituye la Argentina moderna estuvo a menudo desunida hasta 1860, cuando se aprobó su primera constitución. 1861 marca la fecha en que el estado de Buenos Aires se integró de forma definitiva al resto de la Confederación Argentina para formar un país unido. Aun así, las luchas de poder entre Buenos Aires y las provincias impidieron una nación totalmente unida hasta 1880, e incluso entonces, los levantamientos y conflictos entre regiones eran frecuentes. 

A finales del siglo XIX, Argentina inició un período de décadas de políticas económicas liberales y de puertas abiertas (para los europeos) a la inmigración, que propició un crecimiento rápido de los ingresos y de la población. Entre 1869 y la Primera Guerra Mundial, la población se cuadruplicó con la llegada de millones de inmigrantes europeos.  En 1908, Argentina era una potencia económica y una fuerza en el comercio internacional, con el séptimo ingreso per cápita más alto del mundo. Entre los años 1850 y 1950, tres millones y medio de italianos emigraron a Argentina. Se estima que hoy en día al menos 25 millones de argentinos (alrededor del 62 por ciento de la población del país) tienen algún grado de ascendencia italiana. Argentina tiene la segunda comunidad más grande de italianos fuera de Italia, después de Brasil. Un número considerable de españoles y alemanes también llegaron a Argentina. A diferencia de México y otros países sudamericanos, Argentina tiene menos población indígena y, por tanto, no se ha creado una identidad nacional a partir de una población mestiza, y el 95 % de su población es de ascendencia europea. En 1912, se instituyó el sufragio universal para los hombres adultos, pero vendría un siglo tumultuoso de caos político entre gobiernos de extrema izquierda y extrema derecha, junto con el ascenso de los movimientos fascistas y un precipitado declive económico. 

En este período también creció el antisemitismo en Argentina. La inmigración masiva de finales del siglo XIX trajo a Argentina un número considerable de alemanes y judíos. Esta inmigración masiva trajo consigo un fervor nativista que, en combinación con el crecimiento del nazismo entre los argentinos alemanes, generó medidas políticas contra los judíos. 

En 1902, Argentina aprobó una Ley de Residencia que limitaba el número de inmigrantes judíos, y periódicos como La Nación incorporaron retórica antisemita. En las comunidades alemanas argentinas circulaba propaganda contra los judíos en los periódicos, y las visitas de judíos, incluso de Albert Einstein, eran rechazadas. Luego estaban las teorías conspirativas antisemitas, como el “Plan Andinia”, que comenzó a difundirse a principios del siglo XX, alegando que existían planes para establecer un estado judío por la fuerza en partes de Argentina y Chile. Esta conspiración se viene usando desde hace décadas en los círculos de extrema derecha para atacar a los judíos y a las instituciones judías. Décadas más tarde, en 1971, apareció entre los oficiales del ejército argentino un panfleto, Plan Andinia, en el que se acusaba a la comunidad judía internacional y a los sionistas de planear la toma del sur del país. Durante la dictadura militar de 1976-1983, algunos prisioneros judíos de las Fuerzas Armadas fueron torturados para obtener información sobre el plan Andinia y se les pidieron detalles sobre los supuestos preparativos de las Fuerzas de Defensa de Israel para la invasión de la Patagonia.

Fascismo argentino

La influencia de las ideologías fascistas en Argentina comenzó a manifestarse en la década de 1920, inspirada por los movimientos europeos y respaldada por los numerosos inmigrantes argentinos procedentes de países donde el fascismo estaba en aumento. El partido fascista de Benito Mussolini y el partido nazi de Adolf Hitler proporcionaron un modelo para los grupos nacionalistas y autoritarios locales. Intelectuales y activistas políticos argentinos que admiraban estos regímenes comenzaron a defender sus ideas.

La Liga Patriótica Argentina  fue un  grupo paramilitar nacionalista que se estableció en Buenos Aires en 1919, dirigido por Manuel Carlés, un profesor de la Escuela. En este período también se produjeron actos antisemitas violentos. En 1919, durante lo que se conoció como la Semana Trágica, hubo ataques brutales contra las comunidades judías. La policía argentina irrumpió en los barrios judíos, sacó a los judíos de sus casas y los golpeó, les disparó y los mató por difundir supuestas ideas subversivas como el comunismo y el socialismo. En 1931, la Liga se fusionó con la Legión Cívica Argentina y formó parte de un movimiento más amplio de ligas patrióticas activas en Chile y Argentina a principios del siglo XX. Eran conocidos por agredir a los trabajadores y atacar de forma violenta sus barrios, incluido el barrio judío Once (también llamado Balvanera) de Buenos Aires. 

Los adeptos eran entrenados por miembros de las fuerzas armadas. El movimiento estaba subvencionado por importantes miembros de la oligarquía y contaba con el apoyo de la Iglesia Católica. La Liga trabajó junto con la policía de Buenos Aires en la represión de los movimientos sociales. El grupo se extendió por toda Argentina, impulsando un sistema de creencias nacionalista, xenófobo, anticomunista y antisemita. Atacaron, en particular, a los inmigrantes catalanes (acusados de ser anarquistas) y a los judíos (acusados de ser bolcheviques).  En su apogeo, a principios de la década de 1920, las llamadas brigadas de la Liga contaban con hasta 300 000 miembros en todo el país. La Liga participó en los eventos conocidos como Patagonia Trágica (1920–1922), en Río Gallegos, donde fueron asesinados 1500 trabajadores en huelga. También participó en el golpe militar de José Félix Uriburu de 1930.

En la década de 1930, el antisemitismo en Argentina se convirtió en una ideología prominente y se volvió mucho más argentino. El golpe de Uriburu fue fundamental para este cambio. Se formó en el ejército alemán en 1908 y fue nombrado director del Centro de Influencia Alemana en el ejército argentino, en 1910. Instaló una presencia militar alemana en el ejército y llenó su gobierno de ultraderechistas de línea dura implicados más tarde en atentados antisemitas en la época posterior a la Segunda Guerra Mundial.

Junto a Uriburu, en 1931, se formó el Grupo de País Argentino (ACG) del Partido Socialista Obrero Alemán (NSDAP). Ese mismo año, el ACG publicó cruces gamadas en los periódicos, hizo el saludo hitleriano en los mítines y fue identificado por las autoridades argentinas por agredir a presuntos judíos. A diferencia de su vecino del norte, Brasil, donde el partido nazi fue clausurado por su potencial para desafiar al régimen, en la década de 1930 el nazismo era una fuerza real en Argentina.

Figuras de la Iglesia católica también desempeñaron un papel importante en el fomento del antisemitismo durante esta época. Sacerdotes como Gustavo Franceschi, director de la revista católica Criterio, y Leonardo Castellani, plantearon la idea de los pogromos en el país. Al explicar por qué podrían ser necesarios, el padre Julio Meinville en su libro de 1936 El Judío argumentó que los judíos, a los que comparaba con el anticristo, fomentaban el pecado entre los argentinos católicos. En la radio, en panfletos y en artículos en Clarinada, el padre Virgilio Fillipo deshumanizó a los judíos con horribles representaciones estereotipadas que incluían narices aguileñas y cabello ondulado. En estos círculos católicos se culpaba a los judíos de controlar la sociedad, de ser codiciosos y de atentar contra la familia y la religión. Se les señaló sobre todo como subversivos que importaban al país el marxismo, el freudismo y la promiscuidad y perversión sexuales. En consonancia con el dogma católico oficial de la época, a menudo se representaba a los judíos como responsables de la muerte de Cristo.

En la década de 1930 se produjo una organización aún más fascista. El Partido Fascista Argentino se estableció en 1932 y se disolvió en 1936, cuando fue reemplazado por la Unión Nacional Fascista (UNF). Fundada a principios de la década de 1930, la UNF fue uno de los primeros movimientos organizados de este tipo en el país. Este grupo, que incluía a muchos exoficiales militares, buscó implementar un estado totalitario con un fuerte énfasis en el nacionalismo, el anticomunismo y el corporativismo económico. Fundada por argentinos italianos, se basaba en el fascismo italiano y fue reconocida por el Partido Fascista de Mussolini en 1935. En la década de 1930, el partido se convirtió en un movimiento de masas, sobre todo en la región de Córdoba. 

Acción Nacionalista Argentina, más tarde rebautizada como Afirmación de una Nueva Argentina, fue un partido político nacionalista y fascista en Argentina que existió entre 1932 y 1936. Fue fundada por Juan P. Ramos, quien era abiertamente antisemita y pronazi, y contaba con el apoyo financiero de la Embajada de Alemania en Argentina. La Acción Nacionalista Argentina declaró cierto apoyo a Uriburu y su gobierno, y pasó por una serie de cambios de nombre hasta 1935, cuando la Alianza Juvenil Nacionalista se alió con el Partido Fascista Argentino y el Partido Nacionalista Laborista para formar el Frente de Fuerzas Fascistas de Córdoba, que fue reemplazado por la Unión Nacional Fascista en 1936.

Debido al número de inmigrantes alemanes que vivían en el país y a la popularidad de los movimientos fascistas, Argentina mantuvo vínculos estrechos con Alemania y permaneció neutral durante gran parte de la Segunda Guerra Mundial. Argentina acabó cediendo a la presión de los Aliados y rompió relaciones con las potencias del Eje muy tarde, el 26 de enero de 1944, y no declaró la guerra al Eje hasta el 27 de marzo de 1945, menos de dos meses antes del Día de la Victoria. Hoy, las tradiciones alemanas perduran en muchas provincias argentinas, en especial en Córdoba, Entre Ríos, Buenos Aires, Misiones y La Pampa. 

La extrema derecha bajo Perón

Aunque el gobierno de Juan Domingo Perón (1946-1955; 1973-1974) fue predominantemente populista y no fascista de forma explícita, mostró algunas tendencias de extrema derecha, como el nacionalismo y el autoritarismo. El régimen de Perón incorporó elementos del corporativismo fascista y buscó crear un estado centralizado y paternalista. Su estilo político, caracterizado por un liderazgo carismático y un fuerte énfasis en la identidad nacional, estableció algunos paralelismos con los regímenes fascistas. Se sabía que Perón admiraba a Mussolini y al fascismo italiano, y algunos aspectos de sus políticas y retórica reflejaban esta influencia. 

La versión del nacionalismo de Perón era más pro-obrero que el fascismo europeo. En sus mandatos anteriores, el gobierno de Perón invirtió mucho en obras públicas, amplió el bienestar social y obligó a los empleadores a mejorar las condiciones de trabajo. Los sindicatos crecieron muy rápido con su apoyo y se otorgó el voto a las mujeres, en gran parte gracias a la influencia de su popular esposa Eva. Su gobierno también era conocido por aplicar tácticas dictatoriales; varios opositores fueron despedidos, exiliados o detenidos, y gran parte de la prensa estaba sujeta a un riguroso control. Varios criminales de guerra fascistas de alto perfil de la Segunda Guerra Mundial, incluidos los nazis alemanes Josef Mengele y Adolf Eichmann, y el líder croata Ustaše Ante Pavelić, se trasladaron a Argentina durante este tiempo. Se dice que cientos, si no miles, de ex nazis recibieron refugio en el país, y Argentina rechazó durante mucho tiempo los intentos de extradición de los acusados de crímenes de guerra. Años más tarde, con el retorno de la democracia en 1997, el país creó por fin una comisión para investigar las actividades nazis y el papel de Argentina como refugio de nazis y de sus riquezas personales o robadas.

El papel del antisemitismo con Perón es objeto de acalorados debates. Antes de su mandato, el ministro de Asuntos Exteriores argentino, José Cantilo, emitió en 1938 la Directiva Once, que prohibía la inmigración judía a Argentina. Esta directiva permaneció vigente durante el gobierno de Perón. Santiago Peralta, un nazi argentino, fue nombrado por Perón como jefe de migraciones y posteriormente encargado de hacer cumplir la Directiva Once. Peralta publicó dos libros que detallan su antisemitismo. La Acción del Pueblo Judío en Argentina impulsó la idea de que los judíos dominaban el país, y La Influencia del Pueblo Árabe en Argentina comparó la relación de los judíos con la sociedad como la de los quistes en el cuerpo humano.

Cuando Perón fue elegido presidente en 1946, restableció a Peralta como jefe de migraciones. Peralta trabajó para mantener a los judíos fuera del país. En 1946, cuando el S.S. Jamaica atracó en Argentina con 70 pasajeros judíos, Peralta se negó a dejarlos desembarcar. La comunidad judía apeló en forma directa ante Perón, quien afirmó que investigaría, pero no lo hizo y el barco se fue. Un año después, ocurrió una situación similar. Esta vez, Perón dejó desembarcar a los judíos a pesar de las objeciones de Peralta. Perón había creado la Organización Israelita Argentina, que otorgaba privilegios especiales a los judíos dispuestos a jurarle lealtad. En esta época, Perón también dio refugio en Argentina a importantes nazis y criminales de guerra aliados de los nazis.

En las décadas previas al golpe de 1976, los militares argentinos, respaldados por el establishment político argentino, se opusieron al gobierno populista de Perón, en particular a sus políticas favorables a los trabajadores, e intentaron dar un golpe de estado en 1951 antes de tener éxito en 1955. Después de tomar el control, las fuerzas armadas proscribieron el peronismo, una decisión que desencadenó la organización de la resistencia peronista en los centros de trabajo y los sindicatos, ya que las clases trabajadoras buscaban proteger los avances económicos y sociales conseguidos por Perón. Con el tiempo, se restableció de forma parcial el régimen democrático, pero no se cumplieron las promesas de legalizar la libertad de expresión y las libertades políticas. En la década de 1960 surgieron grupos guerrilleros properonistas y de izquierda, a saber, los Uturuncos y el Ejército Guerrillero Popular, que desafiaron estos avances a veces con violencia.

Después de que Perón fue depuesto en 1955, un par de grupos paramilitares antisemitas florecieron en los regímenes que le sucedieron. Uno de estos grupos, los Tacuara, se consideraban herederos del fascismo de la Alemania de entreguerras. Abogaban por el exterminio judío, los atentados con bombas, los ataques con armas de fuego contra edificios en los que vivían judíos, la ejecución de estudiantes universitarios judíos y el acoso físico a los judíos, incluido el grabado de una esvástica en el pecho de un estudiante universitario judío. Los Tacuara también trataron de imitar a la Alemania fascista con propaganda de corte nazi que incluía “¡Judíos al crematorio! Honor a Eichmann”. Numerosos Tacuara tenían vínculos con el Ku Klux Klan estadounidense, y más tarde se convertirían en funcionarios clave durante la junta militar de 1976.

Cuando Perón regresó del exilio en 1973, la masacre de Ezeiza marcó el final de la alianza inestable que había existido durante mucho tiempo entre las facciones de izquierdas, es decir, en su mayoría obreros y estudiantes, y las de derechas del peronismo. Las masas peronistas, unos tres millones y medio, en su mayoría jóvenes, se congregaron en el acceso al aeropuerto de Ezeiza para celebrar el regreso de Perón de un exilio de 18 años en España. Perón iba acompañado en su avión por Héctor Cámpora, representante del ala izquierda del peronismo. Desde la tribuna de oradores de Perón, francotiradores camuflados del ala derecha del peronismo abrieron fuego contra la multitud. La Juventud Peronista del ala izquierda y los Montoneros, movimiento político pro-peronista de izquierda inspirado en la revolución cubana que ejercía actos violentos, fueron blanco de ataques y trampas, y al menos 13 personas murieron y 365 resultaron heridas. 

En 1974, Perón retiró su apoyo a los Montoneros poco antes de su muerte. Cuando su viuda Isabel era presidenta, el ministro de Bienestar Social, José López Rega, ya había organizado el escuadrón de la muerte de extrema derecha conocido como la Alianza Anticomunista Argentina (AAA, o Triple A), que jugaría un papel clave durante la Guerra Sucia. En 1975, Isabel Perón y más tarde su sustituto Ítalo Lúder firmaron decretos que facultan a los militares y la policía para “aniquilar” a los “elementos subversivos” de izquierda.

La Guerra Sucia (1974-1983)

La Guerra Sucia tuvo lugar bajo una junta militar o la dictadura cívico-militar de Argentina, que dirigió el país recurriendo al terrorismo de estado entre 1974 y 1983. En el centro de sus actividades estaba la Operación Cóndor, en virtud de la cual las fuerzas militares y de seguridad y los escuadrones de la muerte en forma de la Alianza Anticomunista Argentina (AAA, o Triple A) perseguían a los opositores políticos y a cualquier persona que se considerada relacionada con el socialismo, el peronismo de izquierda o el movimiento Montoneros.  Muchos miembros de la Triple A eran ex Tacuara. Más tarde, el grupo comenzó una revista para su propaganda llamada El Caudillo, e había sido subvencionada por los gobiernos de Perón y su esposa a principios de los años setenta.

Se estima que entre 22 000 y 30 000 personas fueron asesinadas o desaparecieron, muchas de las cuales nunca fueron identificadas. En uno de los aspectos más despreciables de la Guerra Sucia, los niños fueron capturados de opositores asesinados y criados por miembros del régimen. 

El objetivo principal, como en muchos otros países sudamericanos que participaron en la Operación Cóndor, eran guerrilleros y simpatizantes comunistas, pero las víctimas del régimen también incluían estudiantes, militantes, sindicalistas, escritores, periodistas, artistas y cualquier ciudadano sospechoso de ser activista de izquierda. Entre los desaparecidos figuraban quienes se consideraban una amenaza política o ideológica para la junta, aunque fuera de modo impreciso, o quienes eran vistos como contrarios al régimen y sus políticas. Según las organizaciones de derechos humanos en Argentina, entre 1900 y 3000 judíos se encontraban entre los 30 000 que fueron perseguidos por la junta militar argentina. Se trata de una cifra desproporcionada, ya que los judíos representaban entre el 5 % y el 12 % de las personas perseguidas, pero solo constituían aproximadamente el 1 % de la población. Todos fueron asesinados en un intento de la junta de silenciar a la oposición social y política.

Con el fin de erradicar a los “enemigos internos” de Argentina, la junta estableció campos de concentración para todos los enemigos del estado, en su mayoría no judíos, pero también entre cientos y miles de judíos. El testimonio de los sobrevivientes indica que los judíos recibieron un trato similar al de los nazis y fueron torturados. Algunos fueron obligados a imitar a perros o gatos arrastrándose sobre sus manos y rodillas y lamiendo la parte inferior de las botas de los oficiales. A algunos les grabaron esvásticas en el cuerpo, los usaron para practicar artes marciales, los obligaron a saludar a Hitler o a escuchar grabaciones de la voz de Hitler. En otros casos, a los judíos les pintaron esvásticas en el cuerpo y bigotes hitlerianos en la cara, les dijeron que los convertirían en jabón o sufrieron otros tratos horribles.

En la década de 1980, el colapso económico, el descontento de la población y el manejo desastroso de la fallida Guerra de las Malvinas por parte del ejército argentino dieron como resultado el fin de la junta y la restauración de la democracia, poniendo fin a la Guerra Sucia. Muchos miembros de la junta fueron encarcelados por crímenes de lesa humanidad y genocidio en un proceso tenso y prolongado para llevar ante la justicia a las víctimas de la Guerra Sucia.

Recuperación de la democracia

En 1983 asumió el gobierno democrático el presidente Raúl Alfonsín. Alfonsín organizó la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) para investigar los crímenes cometidos durante la Guerra Sucia, escuchó el testimonio de cientos de testigos y comenzó a construir casos contra los responsables. La comisión organizó un tribunal para enjuiciar de forma transparente a los implicados y realizó el Juicio de las Juntas en 1985. Entre las casi 300 personas procesadas, muchos de los principales oficiales del régimen anterior fueron acusados, declarados culpables y condenados por sus crímenes.

Después del retorno a la democracia en 1983, Argentina vivió una reducción de la influencia de la extrema derecha debido al compromiso del país con los derechos humanos y los valores democráticos. Sin embargo, en las décadas posteriores hubo intentos esporádicos de grupos de extrema derecha de ganar peso político. Organizaciones como el Movimiento Nacionalista y varios grupos neofascistas mantuvieron una presencia, pero se mantuvieron al margen de la política dominante.

Las fuerzas armadas argentinas se opusieron a someter a más miembros de su personal a los juicios, y amenazaron a los dirigentes civiles con dar otro golpe de estado. En 1986, los militares forzaron la aprobación de la Ley de Punto Final, que “ponía fin” a las acciones anteriores y a los enjuiciamientos por delitos cometidos durante el gobierno militar. Por temor a sublevaciones militares, los dos primeros presidentes de Argentina después del retorno a la democracia solo condenaron a los dos principales ex comandantes de la Guerra Sucia. La Ley de Punto Final afirmaba que los militares implicados en torturas estaban haciendo su “trabajo”. 

En 1994, el presidente Carlos Menem elogió a los militares en su “lucha contra la subversión”. En 2003, el Congreso derogó las Leyes de Indulto, y en 2005 la Corte Suprema de Argentina dictaminó que eran inconstitucionales. Bajo la presidencia de Néstor Kirchner (2003-2007), el gobierno argentino reabrió sus investigaciones sobre crímenes de lesa humanidad y genocidio en 2006 y comenzó el juicio de oficiales militares y de seguridad. La esposa de Kirchner, Cristina, fue presidenta de 2007 a 2015, y luego vicepresidenta de 2019 a 2023 con el presidente Alberto Fernández.

La extrema derecha hoy, tendencias emergentes

Como ocurrió en Brasil cuando el presidente Jair Bolsonaro fue elegido en 2018, Argentina dio un giro hacia la derecha dura con la elección en 2023 del presidente Javier Milei, un ex “instructor de sexo tántrico” convertido en economista libertario. Milei ha arremetido contra el flagelo del “socialismo” mundial, ha propuesto ideas como permitir la venta de órganos humanos y es un firme opositor al aborto. Milei cuenta con el apoyo de Elon Musk, que lo convirtió en una estrella mundial de las redes sociales. Influencers argentinos de extrema derecha vinculados al gobierno de Milei, como “Gordo Dan”, han dicho que desde la compra de Twitter por Elon Musk desaparecieron las restricciones para su discurso en las redes sociales, y atribuyen la victoria de Milei al menos en parte a que Musk les permitió difundir su propaganda.

El mensaje básico de Milei es que está alineado con los populistas de extrema derecha del mundo que se oponen a ideas que son políticamente correctas, como la justicia social, el feminismo y el cambio climático. El ascenso de Milei representa un cambio importante hacia la extrema derecha en Argentina, reflejo de una tendencia mundial más amplia (consulte la documentación sobre el ascenso mundial de la extrema derecha en los informes de países del Proyecto Global contra el Odio y el Extremismo (GPAHE, por sus siglas en inglés)). Milei se ha convertido en un actor integral en el circuito de conferencias de extrema derecha, siendo ponente en CPAC Brasil, en julio de 2024, conocido como una fuente de retórica antiderechos y anti-LGBTQ+. Milei dio un gran abrazo a Bolsonaro en el evento, quien unos días antes fue acusado de un plan para malversar diamantes saudíes. Milei llamó a eso “persecución judicial”. 

En febrero de 2024, en un evento de CPAC en Washington, D.C., Milei abrazó a Donald Trump y se tomó fotos con él. Y en mayo, fue el protagonista de una gran reunión de la extrema derecha organizada por el partido político español Vox, que tiene vínculos con negacionistas del Holocausto y otros extremistas. En la convocatoria de Vox también participó el nuevo secretario de Culto argentino, Francisco Sánchez, que tiene un pasado accidentado en lo que se refiere al respeto de las religiones no católicas. En la reunión de Vox, Sánchez habló en contra del divorcio, el matrimonio igualitario, el aborto y dijo que la “ideología de género” estaba siendo impuesta a los niños en las escuelas. En la toma de mando de Milei, recibió al primer ministro húngaro, Victor Orbán, cuyo régimen ha sido descrito como una “autocracia electoral” por el Parlamento de la UE.

Gran parte de la retórica polarizadora de Milei está dirigida a satanizar a la clase política y a la izquierda. Milei afirma la necesidad de combatir lo que él llama la “casta política” de “políticos corruptos” y “socialistas” que, según él, arruinaron el país. Enmarca, como hacen muchos con instintos autoritarios, a la población como dividida entre “buenos argentinos” y “ladrones”, suponemos que refiriéndose a la izquierda. Milei usa Twitter como una importante herramienta de comunicación para su régimen, y el lugar principal desde donde perseguir a sus críticos. Estos van desde periodistas y celebridades hasta cualquiera que no esté de acuerdo con sus políticas. 

Ha amenazado con otros movimientos autoritarios. En marzo, Milei dijo que planeaba cerrar el servicio público de noticias Télam, la agencia de noticias más grande y prestigiosa de Argentina. “Cerraremos la agencia de noticias Télam, que ha sido usada como una agencia de propaganda kirchnerista durante las últimas décadas”, dijo Milei a los legisladores, refiriéndose a la ex presidenta Cristina Kirchner. Cumplió su promesa el 1 de julio de 2024, anunciando el cierre oficial de la agencia estatal de noticias Télam y su transformación en una “agencia de publicidad y propaganda estatal”, un sello claro del crecimiento del autoritarismo.

A diferencia de Bolsonaro, Milei ha sido menos intolerante de forma abierta, incluso despidió a un ministro que defendió a jugadores de fútbol argentinos que protagonizaron desplantes racistas después de un partido con la selección francesa. Al mismo tiempo, en 2023, nombró como procurador general, a Rodolfo Barra, ex ministro de Justicia obligado a renunciar en 1996 debido a su pasado en el antisemita Tacuara. El nombramiento fue muy cuestionado por la comunidad judía en Argentina. El nombramiento de Sánchez como secretario de Culto también trajo críticas. Sánchez ha criticado con vehemencia al Papa, aunque se ha retractado y disculpado por sus declaraciones. También ha pedido la pena de muerte para la ex presidenta Cristina Kirchner y, haciendo referencia al aniversario de la derrota española del Imperio Otomano, dijo: “Buen día para recordar el acto que salvó al cristianismo y a Occidente de las hordas islámicas”. Y en una entrevista, hizo referencia a las teorías conspirativas antisemitas, afirmando que George Soros y los Rockefeller forman parte del “sionismo internacional que domina el mundo”. Sánchez y el gobierno se separaron en julio de 2024, después de solo cinco meses en su cargo. 

Donde Milei ha demostrado más su fanatismo es en lo que respecta a los derechos del colectivo LGBTQ+ y de las mujeres. Milei se muestra indiferente al matrimonio entre personas del mismo sexo y afirma que la homosexualidad es una “elección personal” y no una enfermedad. Sin embargo, ha hecho comentarios cuestionables sobre la comunidad LGBTQ+. En una entrevista en YouTube previa a las elecciones de 2023, Milei comparó la homosexualidad con mantener relaciones sexuales con animales. Después de asumir el cargo, Milei tomó medidas que, según los críticos, debilitaron la protección de las personas LGBTQ+. Prohibió el uso del lenguaje inclusivo de género en el gobierno; reemplazó el Ministerio de Mujer, Género y Diversidad con una subsecretaría menos poderosa dentro del Ministerio de Capital Humano; y cerró la agencia nacional contra la discriminación, afirmando que el Ministerio de Justicia absorbería sus funciones. También puso fin a la cuota de empleos públicos para transexuales. 

En un anuncio programado para el Día Internacional de la Mujer el 8 de marzo, Milei cambió el nombre del Salón de la Mujer, en el palacio presidencial, a Salón de los Héroes. Milei también derogó un decreto que exigía la igualdad de género en las empresas y los grupos de la sociedad civil y puso fin a los programas de formación centrados en la igualdad de género. La administración de Milei argumentó que algunas de esas medidas formaban parte de su plan para recortar el gasto público en respuesta a las dificultades económicas del país. Sin embargo, sus detractores afirman que sus acciones han normalizado una cultura de discriminación hacia la comunidad LGBTQ+.

En el frente internacional, el gobierno argentino adopta posiciones de extrema derecha. En octubre de 2023, Milei defendió sus posiciones de rechazo al cambio climático y declaró que Argentina no se adheriría a la Agenda 2030 de la ONU debido a su asociación con el “marxismo cultural” y la “decadencia”. En enero de 2024, Milei participó en el Foro Económico de Davos, donde afirmó que el espacio estaba “contaminado con la agenda socialista 2030 que solo traerá miseria al mundo” y que estaba en contra de la “agenda asesina del aborto”, al declarar que las feministas son sus enemigas. 

Antes de la Asamblea General de la ONU de 2023, Argentina presentó un documento con “sugerencias y comentarios” al proyecto de resolución sobre la promoción y protección de los derechos humanos. Estas consistieron en eliminar todas las referencias a la Agenda 2030 sobre cambio climático, eliminar las palabras mujer, género e interseccionalidad, así como eliminar todas las referencias a las personas y derechos LGBTQ+. Argentina también eliminó las líneas que hacían referencia a la preocupación por los “movimientos regresivos en materia de derechos humanos” y se opuso a un párrafo que afirma que las partes condenan “el discurso y las manifestaciones de odio, la incitación y los actos de violencia” por prejuicios fundados en la orientación sexual, la identidad o la expresión de género. El gobierno libertario de Milei argumentó que esa redacción “usa un lenguaje amplio sin definiciones sobre el discurso del odio que podría servir a fines antidemocráticos y limitar la libertad de expresión”. Estas posiciones son casi idénticas a las del Proyecto Americano 2025, un plan de extrema derecha para inculcar el autoritarismo en el gobierno de Estados Unidos, dirigido por el Proyecto Heritage y apoyado por docenas de organizaciones conservadoras extremas.

Estas similitudes encajan no solo con el auge mundial de la extrema derecha, que demoniza de forma sistemática a la comunidad LGBTQ+ y a los inmigrantes, y está decidida a despojar a las mujeres de los derechos que tanto ha costado conseguir, sino con la creciente influencia internacional de los grupos de extrema derecha estadounidenses. Sánchez, ex secretario de Culto, es miembro del grupo estadounidense pero transnacional antiderechos Red Política por los Valores, muy activo en la ONU y en América Latina. Otro ejemplo de colaboración argentino-estadounidense es Sebastián Schuff, abogado y fundador de la organización Prodeci, dedicada a “defender el derecho a la vida, la libertad religiosa y los derechos de la familia”. Schuff es también presidente del Global Center for Human Rights (GCHR), con sede en Washington D.C., cuya misión es “construir y consolidar una nueva generación de responsables dispuestos a defender la vida, la familia, la libertad religiosa y la democracia” ante los responsables políticos de Estados Unidos y de organismos multilaterales. GCHR realizó un evento en abril en la Cámara de Diputados al que asistieron miembros del gobierno de Milei. 

En consonancia con la extrema derecha mundial y los enfoques nacionalistas cristianos de los mensajes, el lenguaje del sitio web se centra bastante en los derechos humanos, pero oculta el verdadero objetivo de excluir a las comunidades de personas de la igualdad de derechos y dar preferencia a los derechos de libertad religiosa cristiana en la sociedad y el gobierno. La esposa de Schuff, Neydy Casillas, abogada de México, es vicepresidenta de asuntos internacionales. Con anterioridad, Casillas desempeñó el mismo cargo en Concerned Women for America, una organización contraria a los derechos y partidaria del Proyecto 2025, que quiere introducir los valores bíblicos en las políticas gubernamentales, y como asesora jurídica principal en Alliance Defending Freedom, un grupo nacionalista cristiano de línea dura y contrario a los derechos que está detrás de muchas de las decisiones del Tribunal Supremo de Estados Unidos que despojan de sus derechos a las mujeres y a la comunidad LGBTQ+. Alliance Defending Freedom también apoya el Proyecto Americano 2025. Schuff y Casillas fueron noticia en junio de 2022, cuando se plantaron frente al Tribunal Supremo de EE. UU. sosteniendo carteles, uno de una lápida que decía “Roe 1973-2022” y el otro que decía “Adoptaremos a tu bebé”, una falsa narrativa en oposición al aborto. La imagen que publicaron en Instagram se convirtió en objeto de memes virales.

Crímenes de odio

Aunque Argentina cuenta con una ley que prohíbe la discriminación y la realización de “propaganda basada en ideas o teorías de superioridad de una raza o de un grupo de personas de determinada religión, origen étnico o color”, sigue sufriendo algunos crímenes de odio estremecedores y espantosos. En 2021, dos hombres fueron arrestados por un complot para atacar una sinagoga durante el Shabat en la provincia de Tucumán. El vandalismo contra lugares judíos es bastante común, como en julio de 2023, cuando hubo vandalismo antisemita en el centro comunitario judío de la AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina) en Buenos Aires. Se descubrieron grafitis con esvásticas y consignas de odio en las instalaciones, lo que provocó la condena tanto de las autoridades locales como de las organizaciones judías internacionales. 

En octubre de 2021, se denunciaron casos de discriminación racial y violencia contra afroargentinos e indígenas. Los incidentes incluyeron agresiones físicas e insultos verbales, a menudo relacionados con cuestiones más amplias de intolerancia racial y étnica en diversas regiones de Argentina. En octubre de 2021 se registraron varios incidentes de violencia e intimidación contra activistas indígenas en la provincia de Formosa. A lo largo de 2022 hubo múltiples denuncias de delitos motivados por el odio y actos de discriminación contra indígenas, sobre todo en zonas rurales. Entre ellas, agresiones físicas y amenazas, a menudo relacionadas con conflictos por la tierra y los recursos. En general, estos delitos motivados por el odio forman parte de un patrón más amplio de hostilidad hacia los movimientos indígenas por el derecho a la tierra. 

Argentina ha sido considerada durante mucho tiempo uno de los países más progresistas del mundo para la comunidad LGBTQ+, con cerca del 76 % de la población que afirma que la homosexualidad debería ser aceptada; fue el primero de América Latina en aprobar el matrimonio igualitario; cuenta con sólidas leyes sobre los derechos de los transexuales, y en 2010 declaró ilegal la terapia de conversión por motivos de salud mental. Buenos Aires ha sido calificada como el destino turístico más amigable para los homosexuales de América del Sur. Sin embargo, esto no impide que se cometan delitos de odio contra las personas LGBTQ+, sobre todo en un entorno cada vez más hostil, impulsado en gran medida por figuras políticas. 

En marzo de 2019, se produjo un crimen de odio contra la comunidad LGBTQ+ cuando una mujer transgénero fue brutalmente atacada en Buenos Aires. En septiembre de 2022, se informó de una serie de ataques contra personas LGBTQ+ en Buenos Aires. Entre ellas se incluían agresiones físicas y acoso en espacios públicos, lo que reflejaba los continuos problemas con las creencias contrarias a la comunidad LGBTQ+ y la violencia contra ella. En 2024, 10 policías fueron arrestados después de encontrar muerta a una persona trans en una celda de la cárcel el año anterior. En 2024, la nación se vio sacudida cuando cuatro lesbianas en Buenos Aires fueron atacadas con un cóctel molotov, pereciendo tres de ellas. Las cuatro mujeres sin recursos compartían una habitación sin baño en un edificio de apartamentos. El horrendo crimen no fue investigado como delito de odio y un representante del gobierno de Milei dijo: “Me parece muy injusto que solo se hable de este evento, cuando la violencia es algo mucho más amplio que un simple problema contra un determinado grupo”. Estos incidentes destacan la violencia a la que se enfrentan las personas LGBTQ+ y han impulsado la defensa de una mayor protección y apoyo. 

Violencia neonazi

Queda por ver si el ascenso de Milei incentivará a los neonazis y supremacistas blancos en el país, como ocurrió con Bolsonaro en Brasil y Donald Trump en EE. UU. Este tipo de organizaciones llevan mucho tiempo activas en Argentina, pero no son tan numerosas como en otras partes de América Latina, como Brasil (consulte el informe sobre Brasil del GPAHE). En todo caso, en los últimos años se han realizado múltiples redadas contra neonazis y organizaciones similares, muchas de ellas violentas. En ocasiones, pequeños partidos políticos neonazis, como el Patriot Front, presentaron candidatos a las elecciones. En 2023, la policía clausuró una importante editorial digital, Librería Argentina, en una “incautación histórica” de propaganda nazi, que también se vendía en páginas web convencionales. En el mundo digital argentino también circula una cantidad considerable de antisemitismo y teorías conspirativas, como el Plan Andinia y Anon. Además, no hay que olvidar que en 2022, un brasileño residente en Argentina que llevaba tatuado un símbolo nazi fue detenido por el intento de asesinato de la entonces vicepresidenta argentina Cristina Kirchner. También hay varias facciones de cabezas rapadas y nacionalistas blancos que han sido vinculadas a actividades extremistas.

La historia de los movimientos fascistas y de extrema derecha en Argentina está marcada por períodos de notable influencia, ya sea bajo regímenes populistas o militares. La peculiar política de inmigración del país, centrada en la importación de europeos “blancos”, ha tenido un papel importante en los movimientos fascistas, racistas y antisemitas a lo largo de los años. Desde los primeros grupos fascistas de la década de 1930 hasta la brutal represión de la Guerra Sucia y el reciente ascenso de figuras populistas, estos movimientos moldearon la dinámica política argentina de formas complejas. Aunque los movimientos fascistas tradicionales han desaparecido en gran medida, su legado ideológico, sobre todo en forma de racismo, antisemitismo y un fenómeno relativamente nuevo, el activismo anti-LGBTQ+, influye en la política de extrema derecha contemporánea del país. La elección de Milei a la presidencia, y sus crecientes vínculos con los movimientos de extrema derecha contrarios a los derechos humanos en el extranjero, pueden alentar a ciertos sectores de la extrema derecha, en particular a los que se centran en el activismo contra la comunidad LGBTQ+ y contra las mujeres.

Con toda seguridad, este informe subestima el número real de grupos extremistas y de odio de extrema derecha en Argentina y no refleja hasta qué punto las personas pueden compartir estas creencias sin participar en entidades organizadas. Tampoco incluye las actividades que se desarrollan exclusivamente en línea sin presencia en el mundo real. Las ciudades marcadas con un asterisco indican la sede de una organización que tiene más de una sucursal.

Descripciones de grupos argentinos

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Atomwaffen División Argentina (AWDA)

Ubicación: Mar del Plata, provincia de Buenos Aires, provincia de La Pampa, provincia de Tucumán, provincia de Santa Fe

Ideología: neonazi, anti-LGBTQ+

En 2020, Atomwaffen División Argentina (AWDA) surgió como una rama de la violenta organización neonazi fundada en Estados Unidos Atomwaffen División (AWD), que tiene sucursales en varios países. Los miembros de AWD han sido arrestados por violencia y terrorismo en varios países. El grupo aboga por el “aceleracionismo”, es decir, impulsar el fin de las democracias actuales recurriendo a la violencia y el terrorismo, para reconstruirlas con su visión. En Argentina, su propaganda incluye un cartel con el lema “Acelerá tu odio”. AWDA utiliza símbolos que usan otras secciones de AWD en el extranjero, en especial el Sonnenrad o rueda solar y el símbolo de advertencia de radiación. Su presencia en línea es mínima y al parecer se limita a mensajes directos entre adeptos desde cuentas encriptadas como [email protected] y [email protected]. Esta última dirección de correo electrónico alude al sitio del activista neonazi estadounidense James Mason, un texto canónico para los seguidores de AWD. También es posible que AWDA haya sumado miembros aprovechándose del desorden causado por los procesamientos penales de miembros de Bandera Negra y del Foro Patriótico Nacional por delitos de odio y otros delitos en Mar del Plata. 

En octubre de 2023, la policía descubrió una nueva célula de Atomwaffen en Mar del Plata y se confiscaron rifles de asalto en redadas. Las células de Atomwaffen en Tucumán, Santa Fe y General Belgrano también fueron allanadas por la policía, y algunos de los detenidos eran menores de edad. En general, AWD viene atrayendo desde hace tiempo a seguidores hombres muy jóvenes. Ese mismo año, dos miembros de Atomwaffen fueron arrestados por amenazar a un destacado activista LGBTQ+ argentino y “formar una asociación de supremacistas blancos”. En 2021, el activista recibió varias amenazas del grupo, incluido un mensaje privado desde una cuenta de Instagram. Incluía una foto de la cara del activista explotando y sangre saliendo de su cuello. Junto a la foto había un cuchillo empapado de sangre con una esvástica en el mango y las palabras : “El maricón**** toma el maldito cuchillo. Firmado: División Atomwaffen”. Otros mensajes en línea de AWDA encontrados por el activista decían: “Porque los masones y los judíos van a morir. Van a las escuelas para hacer que nuestros hijos se vuelvan homosexuales. ¡Estamos en todas partes!”

La AWDA puede haberse sumado a la ira en los círculos racistas que terminó con el intento de asesinato de 2022 de la entonces vicepresidenta Cristina Kirchner por parte de un neonazi de origen brasileño residente en Argentina. En 2020, AWD colocó en algunas partes de Buenos Aires un cartel con la cara de Kirchner y el texto que decía “Haga patria, mate un político”. Este eslogan es en realidad una variación del eslogan tradicionalmente antisemita “Haga patria, mate un judío”, muy usado por grupos antisemitas como los Tacuara en la década de 1960. Las imágenes del perfil de Instagram del pistolero brasileño muestran una rueda solar tatuada en su codo izquierdo, pero hasta ahora no hay indicios de un vínculo con AWDA. El juicio del pistolero comenzó a fines de junio de 2024.

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Bandera Negra (BN)

Ubicación: Mar del Plata,* provincia de Buenos Aires

Ideología: neonazi, anti-LGBTQ+

Bandera Negra (BN) es una organización neonazi violenta que se originó en Mar del Plata a principios de la década de 2010. Su surgimiento guarda estrecha relación con el Foro Nacional Patriótico (FONAPA), otra prominente organización extremista local. Según sus miembros, el nombre del BN es una versión irónica del uso histórico de la bandera negra por parte de los movimientos anarquistas. Bandera Negra trabaja de forma descentralizada, con otros grupos de ideología similar. BN se inspira en la escena musical del poder blanco Rock Against Communism (RAC), que se originó en Inglaterra a fines de la década de 1970. Sus miembros se unieron a la escena musical de odio en Argentina a través de una banda neonazi de estilo RAC llamada “Seis millones más”, en referencia a los millones de judíos asesinados en el Holocausto. 

Los miembros de Bandera Negra son conocidos por lucir imágenes neonazis, como el Wolfsangel o el Reichsadler (águila de guerra nazi). En un documental de 2019, “El Credo”, las imágenes muestran a los miembros saludándose entre sí con “Heil Hitler” y el saludo romano. Las imágenes muestran a uno de los líderes del grupo, Alan Olea, con una camiseta en la que se lee “Malvinas 1982”, diseñada en un estilo que se asemeja al logotipo de Lonsdale, una empresa que produce ropa y suministros para boxeo. Aunque la marca no se considera extremista y ha patrocinado eventos contra el odio, a principios de la década de 2000, Lonsdale se hizo popular entre algunos neonazis europeos, supuestamente porque una chaqueta cuidadosamente colocada solo deja ver las letras NSDA, una letra menos que NSDAP, las iniciales de la Parte nazi. En ciertos países europeos, el término “juventud de Lonsdale” se usó para describir a los adolescentes con tendencias de extrema derecha, y la marca se prohibió en ciertas escuelas de los Países Bajos y Alemania. Los miembros de Bandera Negra también participaron en entrenamientos de MMA y jiu-jitsu brasileño en la academia llamada “Hermandad 023”, un grupo neonazi del tipo Active Club (23 es el símbolo numérico de la W, que significa “blanco” en inglés).

La retórica de Bandera Negra parece emular la estética de los grupos neonazis y supremacistas blancos europeos o estadounidenses. Por ejemplo, el documental antes mencionado muestra imágenes de una reunión de Bandera Negra en la que Olea toca la canción de guerra nazi “Teufelslied” (Canción del Diablo), y luego está la conexión con Rock contra el Comunismo. A diferencia del FONAPA, al que es afín, BN parece menos centrado en cuestiones religiosas y nacionalistas. 

BN es conocida por crear grupos racistas y por relacionarse con el universo de FONAPA. Por ejemplo, Olea fue captado en video en un asado con miembros del FONAPA en el que decía que estaba iniciando un grupo local del Frente Skinhead Buenos Aires (FSBA), llamándolo “FSBA Mar del Plata Crew”. Bandera Negra también pretendía crear Rosas Rojas, una sección femenina dentro de sus filas dirigida por la hija del líder del FONAPA, Carlos Pampillón. Otra facción del grupo era la banda del Rusito, liderada por Oleksandr Levchenko, de Bandera Negra. La mayoría de sus miembros también forman parte del FONAPA, aunque BN parece menos centrado en cuestiones religiosas y nacionalistas a las que apela el FONAPA.  

En mayo de 2018, hubo un importante caso penal contra siete miembros de Bandera Negra. Las pruebas presentadas en el juicio indicaron al menos doce ataques e incidentes perpetrados por miembros, siendo las personas LGBTQ+ el objetivo principal. En septiembre de 2014, una mujer transexual fue agredida y resultó herida de gravedad por la banda del Rusito. En octubre de 2015, la banda del Rusito amenazó con apuñalar a un activista LGBTQ+ en una céntrica plaza pública de Mar del Plata. El 8 de diciembre de 2015, cuatro integrantes de Bandera Negra divisaron a un conocido activista por los derechos LGBTQ en un restaurante de Mar del Plata, lo persiguieron y atacaron brutalmente con una tubería de PVC rellena de hormigón. La víctima recibió una paliza que la dejó inconsciente y tuvo que someterse a numerosas intervenciones quirúrgicas a causa de las graves lesiones, que también le dejaron afectada la vista. En febrero de 2016, varios miembros de Bandera Negra atacaron Never Mind, un local que atendía a la población LGBTQ+ local, con tubos de PVC rellenos de hormigón y otras armas, y rompieron ventanas con piedras. Por suerte, el local estaba cerrado, pero los agresores gritaron insultos al propietario y a sus empleados, le llamaron “judío ****” y uno de ellos amenazó con matarlo mientras otro le apuntaba con una pistola. 

Además, se informó que miembros de Bandera Negra pintaron con aerosol esvásticas y otra propaganda neonazi en espacios públicos y en propiedades que usaban activistas de izquierda. Un eslogan pegado en una céntrica plaza de Mar del Plata decía: “el fascismo es rebeldía, el fascismo es libertad”. Bandera Negra se centró en particular en Acción Antifascista, un colectivo local inspirado en el grupo antifascista homónimo de la Alemania de Weimar de los años treinta. En octubre de 2013, los miembros de Bandera Negra, Olea y Franco Pozas, abordaron y acosaron a tres personas, asumiendo que eran punks o anarquistas. Las víctimas informaron que se les mostró un tatuaje de Reichsadler (águila de guerra nazi) en uno de los brazos del agresor, y una víctima mujer mencionó en concreto que Pozas le mostró su tatuaje nazi. En octubre de 2015, varios miembros de Bandera Negra atacaron a dos activistas de Acción Antifascista cuando se dirigían a una protesta contra la empresa Monsanto. Los agresores usaron tubos de PVC rellenos de hormigón, garrotes con clavos y otras armas. La sección Rosas Rojas estaría involucrada en este ataque. 

Bandera Negra también participó en provocaciones contra activistas feministas. En enero de 2015, Pozas amenazó a una mujer porque tenía un eslogan feminista, “ni sumisa ni devota” tatuado en la parte posterior de su cuello. En octubre de 2015, durante el 30º Encuentro Nacional de Mujeres en Mar del Plata, un grupo de mujeres protestó contra las leyes contra el aborto en la Catedral. El líder del FONAPA, Carlos Pampillón, y los miembros de Bandera Negra las atacaron en las escaleras de la entrada principal, lo que provocó una pelea cuerpo a cuerpo. Si bien este altercado no se incluyó en las pruebas del juicio de 2018, le dio protagonismo nacional a la escena de derecha extrema de Mar del Plata. “El Credo” incluye imágenes en las que se ve a un miembro de Bandera Negra sosteniendo un tablero de madera en el que aparece un Wolfsangel a la entrada de la Catedral. 

La información que aporta el documental sugiere claramente la connivencia entre los agentes de policía, el Pampillón de FONAPA y los miembros de Bandera Negra, y señala el hecho de que ninguno de estos últimos fue detenido por sus acciones en la Catedral. El mismo documental también incluía imágenes exclusivas del juicio de 2018, en el que siete miembros de Bandera Negra fueron condenados por estos diversos ataques. Los miembros condenados de Bandera Negra hicieron varios intentos para reducir sus sentencias. En 2021, Levchenko, un ciudadano ucraniano, fue extraditado para completar su sentencia luchando por Ucrania en la actual guerra entre Rusia y Ucrania. Si bien apelaron las sentencias, éstas fueron confirmadas en 2020. Olea fue puesto en libertad condicional en 2022.

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Centro Cultural Kyle Rittenhouse (CCKR)

Ubicación: La Plata

Ideología: anti-LGBTQ+, antigobierno, conspiración

El Centro Cultural Kyle Rittenhouse (CCKR) es un pequeño grupo de extrema derecha con sede en La Plata. El CCKR fue fundado por José Derman y Sebastián Poch en 2021 y parece ser un club de fanáticos del estadounidense Kyle Rittenhouse y de políticos de extrema derecha. Según una publicación de Derman en Facebook, el nombre de su grupo rinde homenaje a Kyle Rittenhouse, el vigilante estadounidense que disparó de muerte a dos personas durante las protestas por la justicia racial en 2020 en Kenosha (Wisconsin). Acusado de homicidio, Rittenhouse alegó defensa propia en el juicio y fue absuelto en 2021. La publicación afirma que más personas deberían conocer la historia de Rittenhouse porque es “un héroe importante en los Estados Unidos y está luchando por los Estados Unidos, así como por el resto del mundo”.

Derman está fascinado con Rittenhouse y le ha dedicado extensos comentarios. Son elogiosos y, a menudo, inexactos desde el punto de vista de los hechos. Por ejemplo, Derman escribió: «Hace tres días que Kyle Rittenhouse ha sido absuelto de manera justa. Era un activista liberal de los Estados Unidos que fue víctima de un intento de linchamiento durante los disturbios en Kenosha. Para proteger el negocio de su familia de los saqueos, portaba un fusil AR-15. Lo persiguieron injustamente y lo tacharon de ‘asesino racista que odia a los negros’, pero nada más lejos de lo que realmente ocurrió aquella noche”. Inspirado en el legado de Rittenhouse, una de las paredes del CCKR muestra un mural de Rittenhouse con la frase “Kyle tenía razón”. Derman está equivocado acerca de que Rittenhouse vive en Kenosha y su familia no tenía negocios allí. 

En 2022, el CCKR ocupó los titulares después de que Derman celebrara el intento de asesinato de la entonces vicepresidenta Cristina Kirchner en una publicación de Facebook. Poco después de que Derman hiciera esta publicación, la policía allanó el CCKR. Durante el allanamiento, se incautaron una bomba de mortero, un dron a control remoto, una computadora de escritorio y otros materiales de propaganda. Derman fue arrestado bajo sospecha de intimidar a un funcionario electo. Un juez desestimó la denuncia después de que se determinara que Derman no estaba en condiciones de ser juzgado. El juez ordenó que Derman ingresara en un centro psiquiátrico para recibir tratamiento. En 2020, Derman también fue denunciado a la policía por acosar a mujeres en línea.

En 2024, Women Press Freedom criticó a Poch por divulgar de forma pública la información personal de la periodista Ivy Cángaro después de que comenzara a cubrir el juicio del hombre acusado del intento de asesinato de Kirchner y de exponer las creencias neonazis del intento de asesinato. El grupo afirmó que el doxeo de Poch dio lugar a numerosas amenazas contra Cángaro y sus hijos, incluidos mensajes escalofriantes que sugerían hacer daño a su familia. Uno de los mensajes enviados a la periodista decía: “Los hijos de esta tendrán que tener cuidado”.

Además del mural de Rittenhouse, las paredes del CCKR están decoradas con retratos de otros líderes de extrema derecha, como Trump, la primera ministra italiana Giorgia Meloni, el expresidente brasileño Jair Bolsonaro, el líder español del partido de extrema derecha Vox Santiago Abascal y el entonces representante Javier Milei. En las paredes del grupo también se pintaron otros símbolos de extrema derecha, como banderas confederadas y de Gadsden, así como un emblema del Batallón ucraniano Azov, conocido desde hace tiempo por atraer a neonazis en sus filas. 

Se atribuyeron al CCKR grafitis que negaban las atrocidades y el terror de estado durante la Guerra Sucia. Derman se jactó en la cuenta de Facebook del CCKR de haber pintado varios murales conmemorativos de las víctimas de la dictadura militar. Por ejemplo, Derman escribió en uno de ellos: “No hubo ni 30 mil desaparecidos ni 30 mil víctimas”. Otros grafitis incluyeron declaraciones contra el socialismo y la llamada ideología de género, así como expresiones de apoyo a Milei. En enero pasado, el CCKR publicó en Facebook: “¡¡Me alegro de que los bolsonaristas se hayan apoderado del congreso para erradicar el marxismo!! ¡ES AHORA O NUNCA!” Hace poco, el CCKR parece haberse replegado al mundo en línea, con publicaciones en Instagram y Facebook en el último año. Derman también suele agregar comentarios a su página de Facebook, y en agosto publicó que era poco probable que se derogara el “matrimonio homosexual”.

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Foro Nacional Patriótico (FONAPA)

Ubicación: Mar del Plata,* provincia de Buenos Aires

Ideología: anti-LGBTQ+, antiinmigración

Fundado en 2011, el Foro Nacional Patriótico (FONAPA) es una parte clave de la escena de extrema derecha de Mar del Plata. El fundador de FONAPA, Carlos Pampillón, ha sido miembro o ha estado vinculado a múltiples grupos de extrema derecha de la escena extremista de la región. FONAPA suele firmar sus grafitis como “FONAPA – La Giachino”, en referencia a la Organización Giachino. Pampillón creó esta organización paralela en memoria del fallecido capitán de navío Pedro Giachino, considerado en su momento un héroe de la Guerra de las Malvinas, que cayó en desgracia de manera póstuma en 2011 cuando aparecieron testigos que denunciaron su presunta participación en graves delitos y violaciones de los derechos humanos durante la Guerra Sucia. Pampillón indicó que la organización Giachino era la sección juvenil de FONAPA. 

El logotipo del FONAPA destaca la bandera argentina, que a veces también incorpora el acrónimo UNIR, que significa Unión para la Integración y el Resurgimiento, un pequeño partido conservador con sede en La Plata. Pampillón se postuló sin éxito para un escaño en el consejo de Mar del Plata bajo la bandera de UNIR en las elecciones primarias de 2013. Pampillón y sus discípulos exhiben a menudo una cruz celta, y Pampillón publica fotos suyas con camisetas provocativas de contenido anti-LGBTQ+. En un documental sobre la escena de extrema derecha en Mar del Plata, hay imágenes de Pampillón haciendo referencia al número 88, que significa Heil Hitler. 

En 2015, un fiscal federal acusó a Pampillón de incitar dos incidentes. El primero tuvo lugar en 2011, cuando el retrato de Giachino fue retirado del edificio de la municipalidad de Mar del Plata después de que se presentaran testigos que denunciaron su participación en abusos contra los derechos humanos. Los miembros del FONAPA profanaron un monumento en honor a las víctimas de la Guerra Sucia. Este monumento se encuentra en la entrada de la base naval de Mar del Plata, donde funcionó un centro clandestino de detención y tortura durante los años de la dictadura. Al día siguiente, Pampillón y otros miembros del FONAPA entraron por la fuerza a la sala de sesiones de la municipalidad y la tomaron por un breve momento para colgar de nuevo el retrato de Giachino. 

En 2014, el segundo incidente tuvo como objetivo un centro comunitario de residentes bolivianos, el cual fue pintarrajeado con pintas como “Bolivia fuera de Salta” (Salta es una provincia del norte de Argentina fronteriza con Bolivia), “Los intereses de la Patria no son negociables. Cuidado… el fuego del infierno caerá sobre ustedes. FONAPA – La Giachino, viva la Patria”. El incidente también involucró un incendio provocado. A pesar de los informes legales que indican el liderazgo de Pampillón, no fue juzgado por estos actos y, en su lugar, las autoridades aceptaron una solicitud de libertad condicional del equipo legal de Pampillón en 2016. Además, tuvo que pagar una multa, asistir a una clase universitaria de derecho constitucional y abstenerse de participar en el FONAPA en toda forma por un período de tres años. Su libertad condicional terminó en 2019. 

Hubo muchos otros delitos de odio en Mar del Plata en el período 2010-2020, algunos de ellos contra personas y mujeres LGBTQ+, documentados por activistas locales y en informes legislativos provinciales. En 2018, miembros de Bandera Negra fueron juzgados y luego encarcelados en 2020 por estos ataques. Pampillón no estaba en la mira de la fiscalía en ese caso. Si bien en un principio parecía que estos delitos de odio fueron cometidos por otros grupos y no atribuidos de forma directa al FONAPA, las últimas actuaciones judiciales determinaron que Pampillón estuvo más involucrado de lo que se asumía en el juicio de 2018. Los grupos de extrema derecha de Mar del Plata suelen trabajar juntos, y sus miembros tienen afiliaciones entre grupos o intercambiables. En particular, la policía local ha apodado a los integrantes de la escena de extrema derecha de Mar del Plata como “los Pampillones”, en clara referencia al liderazgo de Pampillón. 

En 2022, Pampillón fue acusado por las autoridades federales de “ser el presunto ‘jefe’ de organizaciones neonazis responsables de ataques racistas entre 2013 y 2016”, incluido el ataque al centro comunitario boliviano y el monumento a las víctimas de la Guerra Sucia. Se le ordenó pagar una fianza considerable y no se le permitió salir del país. En febrero de 2024, un tribunal de apelaciones confirmó el proceso de Pampillón y está a la espera de juicio junto con otros dos ex miembros del FONAPA, Rodrigo La Puente y Rodrigo de los Santos. El tribunal de apelaciones dijo que “no solo habría participado, sino que de acuerdo con las pruebas presentadas asumió el carácter de líder u organizador de un conjunto de grupos o asociaciones que promovían la discriminación racial o religiosa, por motivos de nacionalidad o etnia” que, a su vez, “pretendían imponer sus ideas o combatir las de otros por la fuerza o el miedo”. El FONAPA y La Giachino parecen estar inactivos hoy en día, aunque no parece que se hayan disuelto. Pampillón publicó hace poco en Instagram sobre estas organizaciones, y comparó su trabajo con el del presidente Milei.

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Frente Patriota Federal (FPF)

Ubicación: Buenos Aires

Ideología: neonazi, anti-LGBTQ+, antiinmigración

En 2018, el líder neonazi de larga militancia, Alejandro Biondini, formó en Buenos Aires el Frente Patriota Federal (FPF) de cara a las elecciones generales de 2019. El periodista argentino Raúl Kollmann, autor del libro Sombras de Hitler y de muchas otras investigaciones sobre grupos neonazis en Argentina, describió a Alejandro Biondini en un artículo de 2022 como “el Führer argentino”. Su hijo, César Biondini, también ocupa un lugar importante dentro de la organización. El FPF es la tercera iteración de un esfuerzo de décadas por parte de facciones peronistas marginales de extrema derecha para establecer un partido nacional socialista en Argentina.

El FPF fue descrito por el sitio web “Diputados Bonaerenses” como “un espacio político que responde a los ideales de la extrema derecha, y sus militantes resultan ser racistas, antisemitas, anticomunistas, conservadores, antifeministas, y se posicionan en contra de los derechos y libertades de la comunidad LGBTIQ+”. El FPF afirma en su sitio web: “Afirmamos que Argentina debe ser para los argentinos, originarios  y naturalizados, y no tenemos que permitir que se entregue o someta a potencias extranjeras”. El partido aboga por la devolución de las Malvinas y la ruptura de relaciones diplomáticas con el Reino Unido e Israel. 

A pesar de que Biondini se presentó en otras oportunidades como candidato en varios partidos pequeños, su primer intento electoral con un partido legal registrado y creado por él mismo, fue en2014 con el partido Bandera de los Residentes. El FPF sucedió a la Bandera de los Residentes, precedida a su vez por el partido Nuevo Triunfo de Biondini, que se creó en 1990 pero nunca llegó a funcionar. Un tema recurrente en todos los proyectos políticos de Biondini ha sido la reivindicación del peronismo, en concreto de sus tres principios básicos: soberanía nacional, independencia económica y justicia social. Además, el partido promueve el nacionalismo cultural, un eufemismo para referirse a la adhesión de Biondini a las tradiciones autoritarias del pasado de Argentina y a una afinidad nostálgica con el nacionalsocialismo anterior a 1945. A pesar de las opiniones claramente nacionalsocialistas de Biondini y de sus posturas discriminatorias, en los últimos años su deseo de legitimar su partido lo llevó a moderar un poco su antisemitismo y su hostilidad hacia la gobernanza democrática.

Al Partido Nuevo Triunfo (PNT) nunca se le permitió funcionar, ya que estaba prohibido en virtud de las leyes federales antidiscriminación y antidemocracia de Argentina, una decisión que fue apelada pero que finalmente la Corte Suprema de Argentina confirmó en 2009. El primer intento de Alejandro Biondini de registrar el PNT fue con otro nombre: Partido Nacionalista de los Trabajadores. Después del rechazo del registro, Biondini volvió a intentar sin éxito registrar el PNT, esta vez incorporando símbolos como el «sagrado siete de San Cayetano» y una cruz esvástica como emblemas oficiales del partido. El Tribunal Supremo falló de Contrato con los tribunales inferiores al caracterizar al PNT como una “emulación del NSDAP o Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán”. El tribunal de apelaciones señaló que la plataforma del PNT abogaba por un “desmantelamiento drástico de las redes de homosexuales, de drogadictos y de perversión que infestan Argentina” e impulsaba un “tratamiento duro” para los extranjeros “vagos”. 

A pesar de que Biondini rechazó los vínculos directos con la Alemania nazi en sus apelaciones, el uso por parte del PNT del Reichsadler (águila de guerra nazi) en las comunicaciones del partido, el saludo Heil Hitler en las reuniones y el lema “Argentina despierta”, una adaptación directa del grito de guerra nazi “Deutschland Erwache!” (¡Alemania, despierta!), entre otros, eran referencias inequívocas al Tercer Reich. Por lo tanto, el Tribunal Supremo afirmó que no podía legitimar “un partido que hace apología del odio e incita a la violencia de forma indirecta”, como pretendía el PNT. En un allanamiento de la policía federal relacionado con una investigación sobre trata de personas en la oficina de un antiguo representante legal del PNT, que dirigió las gestiones de registro del partido, se descubrieron recuerdos nazis y armas de asalto. 

Estos fallos ponen de manifiesto el arraigado antisemitismo de Biondini, que se remonta al retorno de la democracia en Argentina en 1983. En 1987, durante la presidencia de Raúl Alfonsín, uno de los colaboradores cercanos de Biondini murió al caer por accidente por el hueco de un ascensor. Biondini afirmó que era un “crimen judío”, al afirmar que su socio fue asesinado por los sionistas en connivencia con el gobierno de la “sinagoga radical”. Recientemente, durante la pandemia, se refirió a un funcionario de salud pública como “serpiente sionista”, y el año pasado publicó en X3 felicitando a los “mártires” que “lucharon” contra Israel en los atentados del 7 de octubre de Hamás. A pesar de estar prohibido, el himno del Partido Nuevo Triunfo, “Marcha del Despertar Argentino”, se mantiene en YouTube bajo la bandera del FPF. La letra incluye la línea “el Judas extiende su bilis”.

Los Biondinis mantienen conexiones con otros personajes de extrema derecha como Carlos Pampillón. El FPF también se vio envuelto en una polémica electoral en 2017 cuando lanzó unas elecciones primarias con un número inusual de candidatos demasiado elevado para un partido minoritario. Los funcionarios del gobierno bloquearon los fondos necesarios para imprimir las papeletas, argumentando que el FPF infló las elecciones primarias para desviar dinero público. Más tarde, una sentencia judicial determinó que el número de candidatos para las elecciones primarias del FPF era legal y ordenó que se liberen los fondos para el FPF. El FPF también trabajó para detener la legalización del aborto.

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Goy Descontrolado (GD)

Ubicación: provincia de Tucumán

Ideología: neonazi

Goy Descontrolado (GD) mantiene una prolífica presencia en múltiples plataformas de redes sociales dedicada sobre todo a difundir conspiraciones antisemitas. GD publica de manera obsesiva sobre un “complot judío capitalista” que relaciona con los brotes de dengue, el feminismo y las personas transgénero. GD expresa hostilidad hacia el establishment político y la administración de Milei. En una publicación en línea del 13 de abril de 2024, el GD presentó una foto de Milei visitando la sede de Tesla para reunirse con Elon Musk. Se subtituló: “Mileikowsky se reunió con Elon Musk… ¿Me pregunto quién está detrás de todo esto?”. Su conclusión es que los judíos estaban detrás de la visita. A pesar de la educación católica de Milei, el GD da a entender que su reciente interés por el judaísmo, al que dice que podría convertirse, se alinea con la creencia en la dominación judía sobre el mundo, de ahí que se refiera a él como Mileikowsky. Con la terminación “-kowsky” se pretende vincular a Milei con el Primer Ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ya que su abuelo se apellidaba Mileikowsky. 

El GD también ha reavivado la teoría de la conspiración antisemita sobre el Plan Andinia que circula desde hace tiempo en la extrema derecha argentina. El plan sostiene que los judíos quieren apoderarse de partes de Argentina para crear su propio estado. En un video que GD publicó en Bitchute en 2021, las imágenes de turistas israelíes en la Patagonia se publicaron con el comentario: “Esta es la Patagonia, un territorio rico en recursos naturales y un destino turístico favorito para los soldados israelíes”. Este comentario refuerza la idea de que israelíes y judíos se están infiltrando en la Patagonia para apoderarse de tierras para crear un nuevo estado sionista. Otro video publicado en VKontakte, en marzo de 2024, relaciona de manera similar los acontecimientos recientes en la política argentina con la conspiración de Andinia. En el video aparece un usuario relativamente conocido de TikTok que comenta un artículo sobre las reuniones que mantuvieron los gobernadores de las provincias de la Patagonia por una disputa relativa a los acuerdos federales de reparto de ingresos con Milei. El video se pregunta: “¿Realmente están considerando la independencia de la Patagonia de Argentina, y por casualidad eligieron para su organización un logo idéntico al de la DAIA (Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas)?”. 

Más allá de su presencia en línea, dos hombres, Rafael Chibilisco Guzmán y Leandro Fregenal, que reivindicaron su pertenencia al GD, planearon un atentado en una sinagoga de Tucumán durante el Shabat de abril de 2021. Uno de los mensajes compartidos en el canal Telegram del GD, que fue citado por el juez para justificar su detención, decía: “Dame una 45 y te traeré la cabeza del rabino”. Sus planes se vieron frustrados tras una denuncia presentada por la DAIA ante la Unidad Antiterrorista de la Policía Federal. 

Durante las redadas policiales en la capital de la provincia de Tucumán, San Miguel y en El Manantial, se incautaron armas de estilo militar y propaganda nazi, como El mito del siglo XX (Der Mythus des zwanzigsten Jahrhunderts, de 1930) de Alfred Rosenberg y Hitler y la tradición cátara (Hitler et la tradition cathare, de 1971). El fiscal a cargo anunció su intención de presentar cargos contra los dos sospechosos, pero no se ha fijado una fecha para el juicio. Si bien otros miembros del GD permanecen en el anonimato, es posible que se presenten cargos adicionales en el caso. Las detenciones no han tenido ningún efecto en la presencia activa del GD en línea.

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La Libertad Avanza (LLA)

Ubicación: Buenos Aires*

Ideología: anti-LGBTQ+, antimujer

La coalición de partidos políticos de extrema derecha, La Libertad Avanza (LLA), se fundó en 2021. La figura del LLA es el presidente Javier Gerardo Milei. La alianza se formó para competir en las elecciones de mitad de mandato de 2021, con las facciones más dominantes del Partido Nacional Democrático, liderado por la actual vicepresidenta Victoria Villaruel, y el Partido Libertario, en el que militaba Milei. 

Aunque la victoria del LLA en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2023 llevó a Milei a la presidencia, sus resultados en las legislativas no fueron los esperados. El LLA controla menos de una quinta parte de la Cámara de Diputados y es aún más débil en el Senado, con tan solo una décima parte de los escaños. El LLA tampoco logró establecer una presencia fuera de Buenos Aires, ya que no gobierna ninguna de las 24 provincias y solo logró la elección de alcaldes en tres pequeñísimos municipios de los 2164 existentes. Aunque no es una fuerza electoral, el LLA ha sabido usar las redes sociales para impulsar sus ideas, y depende menos de los medios de comunicación tradicionales. 

El LLA se centra en expresar su hostilidad hacia el establishment político, incluidos el Congreso y la administración pública nacional, y su adhesión a posiciones de extrema derecha en cuestiones culturales. El LLA se autodefine como un partido de outsiders opuesto a lo que llama “la casta política”. Este término es muy usado por los políticos del LLA y, según el legislador del LLA de Buenos Aires y presidente del Partido Libertario, Ramiro Marra, su definición es a propósito imprecisa. A veces se refiere solo a políticos no elegidos por el LLA, pero también puede referirse a empresarios con contratos públicos, dirigentes sindicales, funcionarios nacionales, beneficiarios de prestaciones sociales o incluso cualquiera que se oponga a Milei. Pretende ser despectivo y a menudo la casta política es ridiculizada como “delincuentes”. 

El enfoque populista de Milei para enemistarse con la casta política, su “plan motosierra”, es similar a las exhortaciones de Trump a “drenar el pantano”, es decir, atacar a la burocracia federal que se percibe como un obstáculo para las políticas de la administración. Milei también emula a Trump al apodar de forma burlona a políticos y celebridades que critican sus políticas. Milei y otros políticos del LLA parecen estar cada vez más relacionados con actores de la extrema derecha estadounidense. Por ejemplo, Milei fue entrevistado por el comentarista conservador estadounidense Ben Shapiro y asistió al CPAC en febrero de 2024, donde se reunió con Trump. 

El LLA tiene una fuerte preferencia por las ideas nacionalistas cristianas y espera volver a roles más tradicionales en lo que respecta al género, la salud sexual y los derechos reproductivos, las estructuras familiares y, lo que es más importante, los fundamentos tradicionales de la autoridad moral. Al igual que los nacionalistas cristianos estadounidenses, los miembros del LLA satanizan a la comunidad LGBTQ+, a la que consideran opuesta a su agenda. En la campaña electoral, la entonces candidata a senadora por la Ciudad de Buenos Aires, Diana Mondino, definió la decisión de un ciudadano de casarse con su pareja del mismo sexo como algo equivalente a “la decisión de no bañarse y estar lleno de piojos”, y advirtió que las personas LGBTQ+ no debían quejarse si “los demás se ofenden por el hecho de que contagien piojos”. 

Milei expresó a regañadientes su tolerancia hacia la comunidad LGBTQ+, pero no puedo evitar usar un lenguaje deshumanizador similar, comparando la homosexualidad con la zoofilia. Durante la campaña, describió “el lobby LGBT”, junto con el movimiento del cambio climático y los partidarios del aborto, como parte de una “agenda socialista” y declaró su intención de desmantelar el Ministerio de Mujer, Género y Diversidad, que gestiona líneas directas de violencia de género e implementa políticas destinadas a desmantelar la desigualdad, comparando su trabajo con el “marxismo cultural”. En una oportunidad, Milei declaró: “No me disculparé por tener un pene. No debería sentirme avergonzado por ser un hombre blanco rubio de ojos azules. No cederé nada al marxismo cultural”. A pocos días de la primera vuelta de las elecciones, declaró: “No vamos a adherirnos a la Agenda 2030. No nos adherimos al marxismo cultural; no nos adherimos a la decadencia”. Sobre el currículo escolar argentino, Milei afirmó que “la ideología de género, los pueblos originarios, la ecología y el lenguaje inclusivo destruyen los valores de la sociedad”. Ramiro Marra, el candidato a jefe de gobierno en Buenos Aires por el LLA, propuso deshacerse de los eventos LGBTQ+ que se realizan en centros culturales. Después de asumir el cargo, Milei cerró el Ministerio de Mujer, Género y Diversidad, prohibió el uso del lenguaje inclusivo de género por parte del gobierno y cerró el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo. Asimismo, suprimió la cuota de personas transgénero en la administración pública.

Otros directores del LLA comparten estos puntos de vista nacionalistas cristianos. La vicepresidenta Victoria Villaruel no cree en el matrimonio entre personas del mismo sexo, ya que debería reservarse a las uniones de diferentes sexos aprobadas por la religión. Después de un ataque incendiario contra dos parejas de lesbianas en el que murieron al menos tres personas, el portavoz de la Casa Rosada (antes residencia del presidente pero que ahora alberga oficinas de la administración), Manuel Adorni, argumentó que es injusto considerar este hecho como un ataque contra una minoría específica, “mientras que muchas mujeres y hombres también están sufriendo violencia”. En un acalorado diálogo con un representante de la izquierda, Adorni señaló de manera errónea que la Real Academia Española (RAE) no considera el lesbicidio (lesbicidio, es decir, matar a alguien por ser lesbiana) como una palabra válida. De hecho, ese término está aceptado por la RAE como un neologismo.

El LLA también se opone a las feministas, ya que el partido se proclama defensor de las familias tradicionales. Un dato interesante es que los miembros del LLA se han apropiado de la bandera estadounidense de Gadsden, en la que aparece una serpiente de cascabel enroscada y el lema “Don’t Tread on Me” (No me pisotees). Popular entre la milicia estadounidense y los seguidores de MAGA, la bandera se muestra con frecuencia en los mítines del LLA. 

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Renacer Federal (RF)

Ubicación: Mar del Plata,* Buenos Aires, provincia de Buenos Aires, provincia de Entre Ríos, Misiones, Rosario, Patagonia, provincia de Santa Fe, Villa Gesell

Ideología: anti LGBTQ+

Renacer Federal (RF) se fundó en 2020, en Mar del Plata, para participar en las elecciones primarias de mitad de período de 2021. Dirigido por el ultraderechista Carlos Pampillón, figura destacada de la escena de extrema derecha de Mar del Plata por su liderazgo en el FONAPA y sus vínculos con grupos racistas violentos, el RF es un partido autoproclamado de derecha y patriótico que ha tenido poco éxito electoral. La organización solo logró calificar como partido en algunas secciones de las provincias de Buenos Aires y Santa Fe. Renacer Federal no pudo pasar el umbral electoral mínimo para pasar a competir en las elecciones generales de 2021. 

Renacer Federal no presentó ningún candidato en 2023, pero mostró un creciente entusiasmo por La Libertad Avanza (LLA), el partido de Milei. Renacer Federal, a diferencia de otras organizaciones de extrema derecha de Mar del Plata, es muy activa en línea, donde hace eco de la retórica de la plataforma de LLA, comparte ataques a la llamada “casta política” y defiende posturas antidemocráticas, como poner fin al voto universal.

Como miembro del FONAPA y muy vinculado a Bandera Negra, Pampillón se enfrenta a juicio por incitar a varios eventos violentos que tuvieron lugar entre los años 2014 y 2016, entre los que se incluyen ataques a activistas LGBTQ+ y mujeres. Los derechos de la comunidad LGBTQ+ son atacados con frecuencia en las cuentas de redes sociales de Renacer Federal. Por ejemplo, el grupo criticó los actos anuales del Orgullo de la comunidad LGBTQ+ como un “sentimiento de superioridad”. En un video publicado en la cuenta de TikTok de Renacer Familiar, dos activistas homosexuales son menospreciados como traficantes de drogas y agredidos por los miembros de Bandera Negra. 

RF está muy comprometido con la defensa de los valores asociados a la fe católica, lo que no es de extrañar si se tiene en cuenta que Pampillón se declara un católico ferviente. En junio de 2013, después de que estudiantes del Colegio Nacional de la Universidad de Buenos Aires destrozaron una iglesia católica, Pampillón y sus socios de Bandera Negra viajaron a Buenos Aires e intentaron obtener los nombres de los estudiantes implicados. Otras publicaciones de Renacer Federal demuestran un intento de alejarse del pasado reciente de Pampillón. Un tema recurrente en las diferentes cuentas de Renacer Federal en las redes sociales es refutar las acusaciones de antisemitismo contra Pampillón. Renacer Federal niega que Pampillón haya tenido nunca actitudes antisemitas y pide a la DAIA (Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas) que reconsidere sus opiniones sobre Pampillón. 

En enero de 2023, en el sitio web de RF se publicó una carta dirigida a la DAIA en la que se acusaba a los kircheristas de difamar a Pampillón como neonazi y supremacista blanco. Renacer describe a Pampillón como un líder tolerante de una organización que acoge a personas patriotas sin importar su color de piel, religión o incluso sexualidad. Cabe destacar que la DAIA jugó un rol clave como parte demandante en el juicio a Pampillón en 2018, ya que presentó una denuncia penal para respaldar el causo, lo que llevó a su acusación en 2022 y a la reciente confirmación de los cargos en su contra en febrero de 2024.

Antes de la segunda vuelta presidencial en 2023, la representante de LLA, Lidia Lemoine, elogió a Pampillón por su patriotismo. Pampillón publicó en X para defender a Iván Volante, un capitán retirado del Ejército que fue denunciado por publicar en TikTok que “[había] suficiente espacio dentro del maletero de un Ford Falcon verde para guardar a siete personas”. El Ford Falcon verde es un emblema infame de los escuadrones de la muerte durante los años de la dictadura. Al día siguiente, Lemoine publicó en X una disculpa y eliminó los elogios. Argumentó que había sido engañada y que no estaba al tanto de las actividades extremistas de Pampillón.

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